En los ensayos de días antes del eclipse me surgió la duda de si en la totalidad utilizar el telescopio apocromático con una focal de 660 mm o un objetivo fotográfico de 500 mm. La calidad óptica del telescopio es muy superior a la del objetivo en la parte central pero al no disponer del corrector de campo específico para él, la curvatura de campo en los bordes deterioraría mucho la imagen. Así que al final opté por usar el teleobjetivo aunque el recorte de la imagen sería un poco mayor. Esto de fotografiar eclipses es algo que engancha, pues además la experiencia «visual» es realmente increíble.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.

