Al llegar a este tramo de acantilado a lo lejos ya destacaba esta mancha roja, sin duda alguna era como un reclamo cromático. Pero al llegar a su proximidad me di cuenta que la marea estaba muy alta y esa «perla» amarillenta situada en la parte inferior estaba totalmente atenuada por el agua. En la espera a que bajase la marea estuve disfrutando y haciendo alguna foto de las estrías y coloración de esa roca, que cosas tan bellas genera la naturaleza.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.

