De las veces que he estado aquí solo en una ocasión las aguas del arroyo que desembocan en esta playa lo hacían a través de la arena de la misma, que sería el camino más corto para llegar al mar. En el resto, el agua recorre un extraño y pequeño meandro para llegar a esta cueva labrada en el acantilado, como si quisiera pasar por aquí en sus últimos metros antes de finalizar su recorrido. Extraños y caprichosos deseos de la naturaleza. En realidad creo, y esa es mi intención, que en cada fotografía de naturaleza es una oportunidad para mostrar algo bello que nos permita reflexionar, sobre todo en los tiempos actuales donde nos hemos olvidado a detenernos y observar.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.


Jose Rodriguez
19 Abr 2026Hola Pepe:
Una foto muy curiosa, ese viaje del agua dulce hacia «territorios» salados.
Muy bonito el borde izquierdo del arroyo.
Un abrazo.
Jose(Física)
José Fernández
19 Abr 2026Hola Jose:
Efectivamente, también a mi es lo que más me llamó la atención de cara a componer esta visión.
Un abrazo