En este momento esta zona de la playa estaba totalmente cubierta de bolos con lo que el agua de la cascada al llegar al suelo se filtraba y desaparecía entre ellos. Mientras me recreaba en esa curiosidad me di cuenta que con algunos puntos de vista el pequeño canal existente en el acantilado, y por donde vertía el arroyo, desaparecía por el efecto visual de las estrías de la roca. Era como algo mágico.
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