Captar esas pequeñas cascadas de la roca del primer plano requiere del nivel de marea adecuado pero sobre todo de fuerte oleaje. En esta tarde la altura de las mismas os podéis hacer una idea viendo como ocultaban el horizonte al fondo. Como suele ser habitual cuando la mar está picada también lo suele estar el viento, algo que complica sobre manera la fotografía, aunque hay que reconocer que la ambientación difuminada originada por el spray del oleaje es muy guapa.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.


José Rodríguez García
15 Mar 2026Hola Pepe:
Dos preciosas marinas. ¡Cuida la cámara!
Pero, sin duda, me sucede como a tí. La foto de la primavera incipiente me llevó a esa parte de la historia de la que hablas. Yo también fui testigo y comparto tu misma sensación. ¡Que bonita imagen!
Un abrazo.
Jose (Física)
José Fernández
16 Mar 2026Hola Jose:
Me encanta que te traiga buenos recuerdos.
Un abrazo