Se acaba la tarde y la Luna toma protagonismo en el cielo mientras que en el acantilado lo hace la espuma de las olas entrantes dibujando líneas y círculos en el agua estancada. Momentos para disfrutar y recordar y es que el escritor y periodista Charles Bowden tiene toda la razón cuando dice: lo que se explica se puede negar pero lo que se siente no se puede olvidar.
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