A espaldas de uno de las icónicas playas de Islandia con posiblemente millones de visitas anuales, se encuentran estas maravillosas siluetas resaltadas esta tarde por la luz del atardecer y las nubes de la permanente lluvia. Para mi la fotografía es una actividad creativa pero también fundamentalmente solitaria, yo creo que de alguna manera todos los fotógrafos de naturaleza lo somos en mayor o menor medida. Así que para mi en estos parajes lo que me resultó más difícil fotográficamente hablando fue «aislarme» de la enorme cantidad de gente que los frecuenta.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.

