Después de toda la tarde debajo del paraguas la intensa lluvia dio una pequeña tregua justo antes de que anocheciera, no hubo más posibilidades para hacer fotos. En realidad solo hice ésta y otra dos más, pero el espectáculo de la marejada y esa lucha sin descanso del oleaje contra el acantilado mereció la pena verlo y disfrutarlo.
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.

