Esta fotografía de hace 46 años resume a la perfección lo que fue la actividad rural sostenible, si se puede llamar así y en cualquier caso lo más cerca que alguna vez estuvo de serlo. Eso que ahora llaman economía circular. El aldeano siega con la guadaña el prado que alimentará a su ganado, por su puesto éste a su familia, y al final le devuelve el «abono» que se puede ver a la derecha esparcido en pequeñas pilas. En asturianu a los excrementos de las vacas se le llama cuchu, que se solía almacenar a la entrada de los establos/cuadras y que a finales del invierno o principios de la primavera se esparcía por los prados con una finalidad de abono, fertilizante, …. La sabiduría rural que es sin duda alguna la más fiable al estar basada en la evidencia (y por lo tanto en la supervivencia) y no en ideologías, lo resume a la perfección en el conocido refrán que por las aldeas de mi parroquia muchas veces escuché siendo niño:
Dios y el cuchu pueden muchu
pero sobre todo el cuchu
Os aconsejo pinchar sobre la foto para verla a mayor resolución en otra pestaña y después F11 si queréis verla a pantalla completa.
Minolta SRT 101b. Kodachrome 64. Año 1979

