Es la primera vez que he llegado a esta zona del acantilado aunque desde hace años me fijaba en lo aéreo de eso que podíamos llamar al sendero que le da acceso. Un increíble balcón en el que pasar horas disfrutando de las vistas del entorno, ciertamente tenía mucha razón el filósofo griego Epicuro cuando afirmaba: «no es lo que tenemos, sino lo que disfrutamos lo que constituye nuestra abundancia».
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